DE VUELTA A LOS ENTRENOS Y CON LOS OBJETIVOS MAS CLAROS QUE NUNCA

domingo, 2 de diciembre de 2012

REFLEXIONES: COMPETIR, ¿QUE ES COMPETIR, by PEÑU

En algunos diccionarios lo explican así:

El término competir es un verbo que se utiliza para designar un tipo de acción, en la cual las personas que se ven involucradas en ella, luchan entre sí por lograr un mismo objetivo.

De otra manera más sencilla competir se podría decir que es luchar (siempre deportivamente) por obtener un mejor tiempo, posición o resultado que tus rivales (que no enemigos).
Competir, una palabra con un único significado, pero con innumerables interpretaciones y lo que pueda significar para mí, puede ser muy diferente que lo sea para tí.

Pero yo, en mi primer maratón, no competí utilizando el propio significado de esta palabra, ya que la paticipación mía en esta prueba no era para competir contra atletas profesionales de Kenia, Etiopía, España o cualquier pais del mundo participante en este evento..., yo competí contra mi reto personal, yo competí contra una distancia a la que no me había nunca enfrentado 42.195 metros, yo competí contra la deshidratacion, yo competí contra el dolor de mis isquiotibiales y pies, yo competí contra el agotamiento fisico y mental y de las reservas de mi cuerpo, yo competí contra el cansancio y el sufrimiento, yo competí contra sensaciones que jamás había experimentado en mi cuerpo, yo competí contra lo desconocido, y también y aunque de otro modo y en último lugar, competí contra el cronometro y la cifra clave de "3:00:00".

Competir es una lucha contra uno mismo en un afán de satisfacción personal.

Competir es también una lucha contra las limitaciones de uno mismo como reto de superación personal.

Competir es llevar al cuerpo a una predisposición y una chispa que nunca se puede lograr en un entreno o test.

Competir es una forma de saber si los entrenos que realizas son los adecuados para tu meta personal.

Competir son experiencias y sensaciones extremas, tanto si superas tu MMP, como si por circunstancias tienes que abandonar una prueba, ninguna de las dos te dejará indiferente...

Competir es una droga que una vez que te engancha es muy dificil salir de ella.

Competir es conocer pueblos y ciudades, hacer amigos, decubrir paisajes y en la mayoría de los casos sentir una hospitalidad y un trato incomparable.

Competir es un entrenamiento exigente y con mucha más gente que en tus entrenos habituales.

Competir es una mezcla de ilusión, nervios, estrategia y tesón.

Competir es a la vez sentir, vivir, disfrutar y sufrir.

EXTRACTO DE UN PENSAMIENTO OCURRIDO EN UN MARATÓN: 

...en esos momentos tan duros y tan difíciles, en la más “INEXPLICABLE SOLEDAD”,  justo cuando estás atravesando “EL MURO”, sólo tienes fuerzas para  pensar una cosa: seguir en pie intentando correr como sea, una zancada, luego otra,  luego otra y otra más…, porque sabes que en la meta te está esperando tu familia nerviosa e impaciente para darte un beso y un abrazo no les puedes defraudar, pero tu no sabes si te quedarán las suficientes fuerzas para mantenerte en pie y poder devolvérselo…

INEXPLICABLE SOLEDAD: si amigos soledad, estás rodeado de miles de compañeros atletas corriendo contigo, en todas calles, plazas, puentes y aceras otros tantos miles de personas animándote gratuitamente y sin conocerte de nada, pero en definitiva SÓLO, eres tu sólo quien te has propuesto participar y terminar esta prueba, eres tú sólo quien va dando un paso tras otro para seguir avanzando, eres tú sólo quien te has puesto un ritmo de viaje para llevarlo a cabo, eres tú sólo a quien se le van cargando las piernas y se le han subido los isquiotibiales y eres tu sólo quien verdaderamente sabe valorar lo que supone correr un maratón y la gran sensación y experiencia que deja el poder terminarlo, algo que si es realmente inexplicable...

EL MURO: dícese de la sensación tanto física como mental, imaginaria pero a la vez tan real, que suele ocurrir entre los kilómetros 30 y 35 donde surge un conflicto entre la mente y el cuerpo. La mente te dice que corras porque tienes que terminar la prueba ya que  no quieres abandonar, pero tus piernas y pies te dicen que quieren parar, que ya no pueden dar un paso más y viceversa, tus piernas quieren seguir corriendo ya que están ahí para eso, pero tu mente las dice que paren ya que no puedes aguantar por más tiempo ese dolor y ese sufrimiento por el que están pasando. Si eres buen negociador tomando las medidas oportunas en este conflicto y llegando a una buena solución para las dos partes, logrando un buen entendimiento entre las mismas, saldrás victorioso pudiendo terminar tu maratón.

Yo en Valencia la medida que tomé a partir del kilómetro 38 fué el bajar el ritmo entre 4:40 y 4:50 para que no me dolieran los isquiotibiales y mi mente no percibiera este dolor y me permitiera seguir corriendo hasta terminar la prueba

Este muro según tu condición física y forma de ser, le puedes: atravesar, saltar o rodear…

El llevar mi Garmin en esta dura prueba, me ayudó mucho más de lo que podeís imaginar...

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